El phishing es una de las técnicas más utilizadas por los ciberdelincuentes para intentar robar credenciales, información confidencial o conseguir que un usuario realice una acción determinada.
Normalmente estos ataques llegan por correo electrónico y tratan de hacerse pasar por empresas, proveedores, bancos, servicios conocidos o incluso compañeros de trabajo.
¿Qué ha ocurrido?
Los correos de phishing suelen utilizar mensajes que generan urgencia o preocupación para conseguir que el usuario actúe sin comprobar antes si el mensaje es legítimo.
Algunos ejemplos habituales son:
- Avisos de contraseñas que supuestamente están a punto de caducar.
- Problemas falsos con cuentas de Microsoft 365.
- Facturas o documentos pendientes.
- Solicitudes urgentes de pagos.
- Archivos adjuntos inesperados.
- Enlaces que llevan a páginas que imitan servicios conocidos.
Aunque algunos correos fraudulentos son fáciles de detectar, otros pueden estar muy bien preparados y utilizar logotipos, nombres o diseños similares a los de una empresa real.
¿Cómo puede afectar a las empresas?
Si un trabajador introduce sus credenciales en una página fraudulenta, un atacante podría obtener acceso a su cuenta corporativa.
A partir de ahí podrían producirse diferentes problemas, como:
- Acceso a correos e información empresarial.
- Suplantación de identidad.
- Envío de nuevos correos fraudulentos desde una cuenta legítima.
- Robo de información.
- Intentos de fraude relacionados con pagos o cambios de cuentas bancarias.
Por este motivo, un único correo de phishing puede llegar a convertirse en un incidente de seguridad importante.
¿Cómo podemos detectar un correo sospechoso?
Antes de abrir un enlace o descargar un archivo conviene revisar algunos aspectos básicos:
- Comprobar la dirección completa del remitente.
- Desconfiar de mensajes excesivamente urgentes.
- Revisar a qué dirección lleva realmente un enlace.
- Evitar abrir archivos adjuntos inesperados.
- Desconfiar de solicitudes de contraseñas, códigos de autenticación o información bancaria.
- Confirmar por otro medio cualquier petición poco habitual.
Ante la duda, es recomendable no interactuar con el mensaje y consultar con el responsable informático.
¿Qué recomendamos desde ABITECH?
Para reducir el riesgo de sufrir este tipo de ataques recomendamos combinar diferentes medidas de seguridad:
- Activar la autenticación multifactor (MFA).
- Mantener equipos y aplicaciones actualizados.
- Utilizar soluciones de seguridad correctamente configuradas.
- Formar a los trabajadores para reconocer correos sospechosos.
- Verificar por otro canal solicitudes relacionadas con pagos o información sensible.
- Comunicar rápidamente cualquier mensaje sospechoso.
Si un usuario cree que ha introducido sus credenciales en una página fraudulenta, es importante cambiar la contraseña cuanto antes y revisar la actividad de la cuenta.
Una actuación rápida puede ayudar a reducir considerablemente el impacto del incidente.
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En ABITECH ayudamos a empresas a resolver incidencias, proteger sus sistemas y mantener su infraestructura informática segura y operativa.
